Parcial Control Emocional
Control Emocional
El control emocional se lleva a cabo con el objetivo de entender y controlar las emociones a las que una persona se puede ver expuesta en su día a día y que generan respuesta por parte del cuerpo hacia ellas.
Una emoción es la alteración del ánimo, ya sea intensa o pasajera, de pena o agradable y que está acompañada de cierta conmoción somática. Las emociones son reacciones naturales por parte de una persona que hacen al individuo ponerse en alerta cuando aparecen situaciones que pueden suponer amenaza, peligro o frustración entre muchas otras.
Las emociones están principalmente compuestas por reacciones fisiológicas, como la tensión muscular o el incremento de la tasa cardíaca o de la respiración.
Para poder comprender y controlar las emociones, es necesario tener o haber adquirido algunas habilidades para manejarlas, ya que si no se logra se pueden vivir estados desagradables y/o conductas poco deseables.
Y es que, cuando una persona se encuentra ante este tipo de situaciones, suelen darse una serie de reacciones fisiológicas, que vienen acompañadas de pensamientos específicos que amplían el rango de emociones.
El control emocional se lleva a cabo con el objetivo de entender y controlar las emociones a las que una persona se puede ver expuesta en su día a día y que generan respuesta por parte del cuerpo hacia ellas. El control emocional puede ayudar a la persona en lo siguiente:
- El control emocional ayuda a manejar mejor los problemas
- El control emocional ayuda a disminuir e desgaste psicológico y permite hacer frente a las dificultades que aparecen en el día a día
- Permite controlar los sentimientos y las emociones de la persona
- Genera y potencia la autoestima
- Da a la persona una sensación de autonomía y seguridad, así como de percepción del control de la situación
- Estimula las relaciones interpersonales
- Mejora el rendimiento de la persona en distintos ámbitos, como el laboral, el académico…
Historia en la cual me sentí demasiado molesto y como controle el enojo
Una vez estaba peleando con mi primo por una tontería y ya mero nos ibamos a pegar pero solo nos empujamos con fuerza pero para no golpearlo me fui del lugar y me fui a sentar con ganas de pegarle pero solo cerrré los ojos y respiré profundo hasta que me calmé y le pedí perdón.

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